Montamos agentes de IA que hablan con tus clientes en WhatsApp, chat web, correo y teléfono: responden, resuelven, agendan y pasan la conversación a una persona cuando hace falta. Tu equipo deja de contestar veinte veces al día lo mismo.

No es un chatbot de botones. Es un agente entrenado con tu información real: catálogo, precios, políticas, horarios y las respuestas que hoy da tu equipo.
Un solo cerebro atendiendo los tres canales, con el mismo tono y la misma información, sin filas de espera ni horario de oficina.
Atienden la llamada, resuelven la consulta, toman los datos y agendan la cita. Sirve cuando buena parte de tus clientes prefiere llamar antes que escribir.
El agente clasifica lo que entra, responde lo repetitivo y escala a la persona correcta solo lo que necesita un humano, con el caso ya resumido.
Quien pregunta y no compra recibe seguimiento automático en el momento adecuado, en vez de quedarse enfriándose en una bandeja de entrada.
Definimos contigo cuándo el agente deja de responder y pasa la conversación: una queja delicada, un cliente grande, una negociación de precio.
Responde con tu catálogo, tus políticas y tus tiempos de entrega reales. Si algo no lo sabe, lo dice y lo pasa a una persona, en vez de inventarlo.
Revisamos conversaciones reales para ver qué te preguntan todo el tiempo y cómo responde hoy tu equipo.
Antes de que hable con un cliente, tú lo pones a prueba y corriges el tono, los límites y lo que no debe contestar.
Con las conversaciones reales de las primeras semanas se ajusta lo que haga falta, en vez de dejarlo como quedó el primer día.
Cuéntanos qué te preguntan más y te decimos qué parte puede atender un agente.